Poza Rica, Veracruz, 12 de octubre de 2025 — En una jornada marcada por la cercanía, la acción y la coordinación interinstitucional, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, visitó este domingo las zonas más afectadas por las recientes lluvias torrenciales en Veracruz. Su presencia no fue solo simbólica: encabezó personalmente los operativos de atención a damnificados, recorrió calles inundadas y dialogó con familias que lo perdieron todo.
Acompañada por la gobernadora Rocío Nahle, así como por los titulares de la Defensa Nacional y la Marina, Sheinbaum supervisó la implementación de los Planes DN-III-E y Marina, activados para atender emergencias en cinco estados. En Veracruz, las acciones se concentraron en Poza Rica, donde el desbordamiento de ríos y arroyos dejó severos daños materiales y cientos de personas desplazadas.
Durante su recorrido, la mandataria anunció el inicio inmediato de un censo de damnificados para distribuir apoyos de manera directa y sin intermediarios. “Nuestro compromiso es que nadie se quede sin atención”, afirmó desde el Palacio Municipal, donde también instruyó la instalación de centros de acopio temporales, brigadas de limpieza y restablecimiento de servicios básicos como agua potable y vialidades.
La visita fue también un gesto político de cercanía: Sheinbaum no solo escuchó a las autoridades locales, sino que se detuvo a conversar con vecinos, madres de familia y comerciantes afectados. Su tono fue firme pero empático, y su mensaje claro: el gobierno federal está presente y no dejará a nadie atrás.
Esta gira por Veracruz, Puebla e Hidalgo se da en el contexto de una emergencia climática provocada por la interacción de una vaguada y un disturbio tropical. Desde el viernes 10 de octubre, el Comité Nacional de Emergencias se encuentra activo, coordinando esfuerzos entre los tres niveles de gobierno.
Con esta visita, Claudia Sheinbaum no solo reafirma su liderazgo en momentos de crisis, sino que también proyecta una imagen de presidenta cercana, operativa y comprometida con la reconstrucción del tejido social. Su paso por Veracruz deja una estampa de esperanza en medio del lodo: la reconstrucción ya comenzó, y lo hace con el respaldo del gobierno federal.
