La visita de Claudia Sheinbaum a Baja California Sur no solo reafirmó el compromiso de la Cuarta Transformación con el estado, sino que también dejó claro quién encabeza el proyecto de continuidad: Milena Quiroga. En un evento que reunió a miles de ciudadanos en el estadio Arturo C. Nahl, la presidenta de México envió un mensaje contundente: “Es tiempo de mujeres”, frase que resonó como un respaldo directo a la alcaldesa de La Paz.
Liderazgo probado y respaldo presidencial
Milena Quiroga no es una improvisada. Su gestión al frente del municipio de La Paz ha sido reconocida por su enfoque en infraestructura, sostenibilidad y cercanía con la ciudadanía. Que haya sido la única alcaldesa en subir al templete junto a Sheinbaum no fue una descortesía, sino una señal política clara: el liderazgo femenino en la 4T tiene rostro sudcaliforniano.
La exclusión de otros actores no debe interpretarse como ruptura, sino como una definición estratégica. En un contexto donde la sucesión gubernamental ya se perfila, Sheinbaum optó por mostrar con hechos quién representa mejor los valores de transformación, inclusión y gobernanza efectiva.
Milena, símbolo de renovación
Mientras otros grupos políticos se reagrupan, Milena avanza con paso firme. Su cercanía con el gobernador Víctor Castro, su trabajo territorial en La Paz y su capacidad para dialogar con diversos sectores la colocan como una figura de unidad. El respaldo presidencial no solo la fortalece, sino que la proyecta como una opción viable y legítima para encabezar el próximo capítulo de la 4T en Baja California Sur.
Un evento con mensaje claro
Aunque algunos sectores intentaron leer el evento como una fractura, lo cierto es que la jornada del sábado fue una celebración del avance estatal. La presencia de más de cinco mil asistentes, la reafirmación de obras para Los Cabos y el entusiasmo de la ciudadanía demuestran que el proyecto de transformación sigue vivo y fuerte.
Milena no solo fue protagonista: fue símbolo. Y en política, los símbolos construyen futuro.
